Mayo del 2016

Consejos para dar estimulación temprana a sus bebés

Consejos para dar estimulación temprana a sus bebés

Aquí les vamos a dar algunos consejos para estimular a su bebé.

Darle el pecho

Es bien sabido que la leche materna es lo mejor para tu bebé pero, además, también es perfecta para su cerebro. Los bebés nacen con un número determinado de neuronas que tienen que conectarse entre sí. Los ácidos grasos que están presentes en la leche materna ayudan a este proceso.

El contacto físico

Cuando masajeamos a nuestros bebés, se despiertan los receptores externos que les hacen darse cuenta de dónde están. Además, al niño que tiene problemas para iniciar la lactancia le ayudarán unos masajes en la palma de la mano y alrededor de la boca, al que tiene el intestino perezoso, en la barriguita.

Los juegos de imitación

A veces las personas piensan que los bebés solo comen y duermen, pero en realidad, están deseando comunicarse con nosotros, desde el minuto uno. ¿Acaso no nos responden sacándonos la lengua cuando nos ven hacerlo a nosotros? El bebé va identificando a las personas que componen su círculo de confianza, ve que esas personas hablan, observa cómo abren la boca y producen sonidos, cómo acompañan los gestos de la cara al mensaje. Es la primera comunicación no verbal, que se completará cuando respondamos a sus grititos y gorjeos y les animemos a imitarnos.

El gateo

Cuando los bebés llegan a los 9 meses empiezan a gatear, siempre depende del niño, pero a partir de los 6 ya podemos pasar ratitos en el suelo y animarlos con juguetes para que desarrollen la musculatura al intentar cogerlos o poner nuestras manos como tope si vemos que inician la marcha hacia atrás.

Moverlos

Todos los papás aprenden instintivamente que el balanceo, los movimientos rítmicos, ayudan a calmar al bebé. La constancia en determinados movimientos genera rutas, conexiones cerebrales que le ayudan a predecir qué va a pasar a continuación.

Pista de obstáculos

Antes de poder caminar, los bebés necesitan dominar todos los movimientos (giros laterales, sentarse, ponerse de rodillas…). Para ayudarles a través del juego, podemos convertir nuestro salón en una sala de motricidad. Podemos colocar un cajón a modo de obstáculo para rodear, cojines sobre los que pasar, una mesa para gatear por debajo. Además podemos echarnos al suelo nosotros para que nos trepe o nos utilice como apoyo para ponerse de pie.

Escuchar otros idiomas

Para ayudarlos a desarrollar la agudeza auditiva, podemos ponerle canciones en diferentes idiomas. Su capacidad de discriminación de esos sonidos va a ser mayor y, por lo tanto, le resultará más fácil aprender nuevos idiomas.

Deben experimentar con la comida

En cuanto tu hijo empiece a probar distintos tipos de comida, es bueno dejarles que experimenten con ella. Si ya se sostiene sentado, puede ser uno más en la mesa familiar, sentado en su trona o en nuestro regazo. Se sorprenderá con todos esos nuevos sabores, olores y texturas, mejorará la motricidad fina al coger la comida con sus deditos y, lo más importante, asociará la hora de comer con un momento feliz junto a papá y mamá.

Debemos ponerles retos

Los bebés tienen un montón de juguetes desde que nacen, pero a veces no necesitan usarlos todos. El buen juguete es el que supone un reto, el que le da la oportunidad de ensayar, hacer algo y conseguirlo. Por eso es mejor agotar cada juego y, cuando lo haya conseguido, ir introduciendo otros que le supongan nuevos desafíos. Aunque es importante que empiecen a desarrollar tolerancia a la frustración, si el nivel de dificultad no está adaptado a su momento, no será interesante para él, debemos tener cuidado con eso. Lo mismo pasa con los libros. Un bebé no necesita más de cinco cuentos. No quiere variedad. Quiere repetirlos, predecirlos, darse cuenta de lo que él sabe. Luego, los cambiaremos por otros cinco que serán sus favoritos del momento.

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